miércoles, 5 de septiembre de 2012

Ready, Set, Go!


Con el paso del tiempo he ido perdiendo la ilusión por los pequeños placeres de la vida. Escribir, la música, todo eso antes significa mucho para mí. Pero a fuerza de malas rachas, disgustos, y preocupaciones, he abandonado lo que más me llenaba. Y hoy me arrepiento.

Me hice este blog pensando que volverían aquellas ganas por contar mil cosas, que nada habría cambiado para mí y que seguiría llegando la inspiración como si no tuviera un fin ni un límite, pero desgraciadamente me equivocaba. Aquí no hay más culpable que yo por haberme dejado llevar hacia lo negativo y ahora no sé salir de él.

He vivido demasiadas cosas, las suficientes como para haber aprendido algo o para haberme dado cuenta de que esta actitud no me iba a llevar a ninguna parte. Y ahora descubro que todo ha sido perder el tiempo una y otra vez, como en una especie de bucle del que no parezco querer salir. Y me siento cada día más estúpida, y más inmadura.

Pero no voy a culpar a nadie de lo que yo misma he provocado. Podría habérmelo tomado todo de otra forma, y no lo hice. Podría haber dicho otras cosas, o haber hecho otras tantas por evitar muchas desilusiones y muchas discusiones con mucha gente, y no hice nada. Me quedé callada esperando que todo se olvidara y ahora me doy cuenta que soy yo quien no deja pasar todos mis errores.

Escribo esto porque necesito contarlo, necesito pasar página finalmente. Por mi bien y por el bien de quienes estén o lleguen a mi vida. Esto no es avanzar, esto no forma parte de mi filosofía, ni de mis ideales, ni mucho menos de mis principios. Esto es todo lo que siempre he condenado de los demás. Y por eso creo que va siendo hora de eliminarlo, y sé que la mejor forma de hacerlo es esta, como siempre lo ha sido y espero que siempre lo sea.

El pasado es una pesada losa que a muchos nos puede influir incluso en el presente. Y no debería ser así. El pasado es una etapa, como el presente es otra y el futuro otra y, queramos o no, son etapas independientes. Todas forman una existencia pero no tienen por qué condicionarse las unas a las otras y eso es algo que, cuando antes entendamos, más problemas nos evitaremos.

Soy Angharad Vandom Minnet, y este es el comienzo de algo nuevo. Si resultará bien o mal, no lo sé, pero al menos he tenido el corage de intentarlo.

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