lunes, 3 de diciembre de 2012

Mystery.

Me gusta hablar del futuro aunque sepa que está demasiado lejos todavía, al menos el que yo deseo. Lo hago para no rendirme, para recordarme que tengo un sueño y que sigue ahí, que se merece una oportunidad. Pero creo ya tan poco en mí...
 
Para aquellos que no me conozcan, siempre he sido una persona “coleccionista de sueños”. Eso de soñar despierta, divagar, imaginar realidades que me gustaría que pasaran en un mañana, ha sido quizás una de mis salvaciones y de mis mayores entretenimientos tiempo atrás. Pero, últimamente, algo en mí no para de decirme que no lograré alcanzar todos esos sueños, que antes pereceré en el camino irremediablemente...
 
Sin embargo, cuando miro fotografías de ese destino que quisiera alcanzar, de repente puedo con todo, mi ilusión y mis esperanzas se acentúan y continúo planeando al detalle cada paso a dar hasta esa meta. Tan rápido me alegro, como tan rápido vuelvo a languidecer. Dicen que es porque me encuentro desencantada con muchas cosas, y sobre todo con muchas personas. También me dicen que me aferre a mis sueños cuando algo vaya mal, que aproveche esa frustración para intentar darle una vuelta de tuerca a mi situación.
 
Sí, suena fácil, pero para una persona como yo, acostumbrada ya a asirse de su sufrimiento como morfina para tranquilizarse, es algo todavía demasiado difícil de cambiar. No obstante, sé que necesito hacerlo. Cambiar esa parte de mí para que deje de consumirme, y de interponerse en mis anhelos. Sé que tengo que dejarme ayudar, dejar que los que me rodean se sientan útiles aportando su granito de arena a ese proyecto.
 
Para quienes (mal)gastéis vuestro tiempo en leer cómo se queja una chica como yo, supongo que ya estaréis acostumbrados a este constante aire de melancolía que acompaña a casi todas mis actualizaciones. No lo hago a propósito, si os lo habéis preguntado alguna vez, simplemente me sale así. A veces, parece que me encuentro triste, o mal, o incluso que deseo dar pena o algo parecido cuando escribo, pero es de esta manera, tan aparentemente taciturna, de la única que yo concibo una buena reflexión.
 
Y creo que hoy, habiendo soltado lastre contando esto, he hecho un gran avance :).

No hay comentarios:

Publicar un comentario