Me gusta
hablar del futuro aunque sepa que está demasiado lejos todavía, al
menos el que yo deseo. Lo hago para no rendirme, para recordarme que
tengo un sueño y que sigue ahí, que se merece una oportunidad. Pero
creo ya tan poco en mí...
Para
aquellos que no me conozcan, siempre he sido una persona
“coleccionista de sueños”. Eso de soñar despierta, divagar,
imaginar realidades que me gustaría que pasaran en un mañana, ha
sido quizás una de mis salvaciones y de mis mayores entretenimientos
tiempo atrás. Pero, últimamente, algo en mí no para de decirme que
no lograré alcanzar todos esos sueños, que antes pereceré en el
camino irremediablemente...
Sin
embargo, cuando miro fotografías de ese destino que quisiera
alcanzar, de repente puedo con todo, mi ilusión y mis esperanzas se
acentúan y continúo planeando al detalle cada paso a dar hasta esa
meta. Tan rápido me alegro, como tan rápido vuelvo a languidecer.
Dicen que es porque me encuentro desencantada con muchas cosas, y
sobre todo con muchas personas. También me dicen que me aferre a mis
sueños cuando algo vaya mal, que aproveche esa frustración para
intentar darle una vuelta de tuerca a mi situación.
Sí, suena
fácil, pero para una persona como yo, acostumbrada ya a asirse de su
sufrimiento como morfina para tranquilizarse, es algo todavía
demasiado difícil de cambiar. No obstante, sé que necesito hacerlo.
Cambiar esa parte de mí para que deje de consumirme, y de
interponerse en mis anhelos. Sé que tengo que dejarme ayudar, dejar
que los que me rodean se sientan útiles aportando su granito de
arena a ese proyecto.
Para
quienes (mal)gastéis vuestro tiempo en leer cómo se queja una chica
como yo, supongo que ya estaréis acostumbrados a este constante aire
de melancolía que acompaña a casi todas mis actualizaciones. No lo
hago a propósito, si os lo habéis preguntado alguna vez,
simplemente me sale así. A veces, parece que me encuentro triste, o
mal, o incluso que deseo dar pena o algo parecido cuando escribo,
pero es de esta manera, tan aparentemente taciturna, de la única que
yo concibo una buena reflexión.
Y creo que
hoy, habiendo soltado lastre contando esto, he hecho un gran avance
:).

No hay comentarios:
Publicar un comentario